Cuando sea grande quiero ser un periodista NO POLARIZADO

Es un anciano, dicen, uno muy fastidioso y terco. Así definen los futuros comunicadores sociales la carrera que hoy cursan. En las aulas hay un sinsabor, una desesperanza, que es el sentimiento de Karina, tesista de la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab) y pasante en un medio impreso. Pronto obtendrá su título y hasta ahora no tiene un panorama claro de su porvenir profesional.

No parece un sentimiento aislado. Al otro lado de la capital, en el salón de Periodismo I de la escuela de Comunicación Social de la Universidad Central de Venezuela (UCV), los estudiantes de 4to semestre debaten a propósito del Día del Periodista, que se celebra pasado mañana 27.

Encochinados

Cuando falta poco para la hora de cierre en las salas de redacción, y las rotativas empiezan sus movimientos para imprimir, los teclados suenan más fuertes. A esa hora los periodistas suelen estar encochinados, es una clave que se dice frunciendo el ceño e indicando que aún les falta para terminar. Los estudiantes de periodismo le han dado un nuevo giro a la palabra.

“Hay una guerra, hay dos grupos enfrentados”, sentencia Julio, de la UCV. Su frase es una lanza que atraviesa el salón, se hace un minuto de silencio y luego las cabezas se mueven en señal de aprobación. Él se refiere a los medios que se acomodaron en sus trincheras, en bandos políticos, olvidando la ética y la obligación de equilibrio.

Hablan de su carrera con cierto tono de hastío. Les da alergia abrir los periódicos: todos con los mismos temas, casi las mismas palabras.

“Y basta de esa excusa de que hay que hacer algo por el país en este momento, periodista y ciudadano deben estar separados a la hora de ejercer”, dice Karina con una voz alterada.

Estos muchachos todavía no trabajan contratados en un medio, pero como pasantes dicen librar una batalla en la que no siempre obtienen el mejor resultado. Pese a ello, aseguran que siguen abanderando la misma consigna: Basta de la polarización.

“Es que hay que sacar con pinzas lo que de verdad es información. El buen periodismo es el que se aparta lo más que pueda de las opiniones propias, siendo lo más sincero posible con uno mismo”, comenta Gisela, de la UCV, con un gesto de desaprobación en la cara.

Y de pronto, de las bocas salieron las críticas como de las metralletas salen balas: hace falta más pluralidad, equilibrio, ver todas las versiones posibles.

“Hay un vacío, catastrófico, de contenido”, agrega Oriana.
El tema se torna cada vez más pesado, la euforia se apodera del grupo, y hablan a veces masticando las palabras otras veces velozmente, todos tienen algo que decir.

“Últimamente todo es un espectáculo. Hay que preguntarse cuál es el papel del periodismo allí”, dice Brunimier.
“Y no hay credibilidad en los medios”, le contesta Julio a la vez que asiente con la cabeza, como los demás.

En los pasillos de la Universidad Bolivariana (UBV) también se discute.

“Como estudiante bolivariano creo que tenemos que cambiar el enfoque al periodismo y darle un sentido más humano, con mayor compromiso con el Estado y con el país”.

Esto lo dice Álvaro, cursante del octavo semestre y pasante en el Ministerio de Comunicación, quien cree que la profesión debe ejercerse desde el criterio personal del periodista, sin pasar por alto sus principios y sin cruzar esa “delgada línea que es la objetividad”. También se pregunta de qué vale tener cierta información si al final va a ser escrita en pocas líneas.

Patricia y Karina, desde la Ucab, se toman un par de minutos para pensar sus respuestas. La primera proclama: “para que el periódico no muera es necesario tratar temas que perduren en el tiempo”.

Primera Plana

El viejo terco que es el periodismo comienza a mutar. Equilibrio, honestidad, iniciativa personal, temas diversos, dicen los estudiantes como si se tratara de una letanía que rezan sentados en sus pupitres. “Periodistas especializados”, dijo Patricia.

Las chicas de la Ucab discuten una escala de valores del 1 al 10 para calificar su profesión.

Karina le da un 4 porque está “estancado, politizado y no hay un tratamiento adecuado de los temas”. Para Patricia es un 5, “falta la mitad de las cosas, más análisis”.

Los estudiantes quieren cambiar el ejercicio de su profesión. No quieren ver a un viejo terco sino a un niño inconforme, “de carne y hueso” como lo describe Patricia.

El taller de redacción de la UCV está encendido, parece una discusión de nunca acabar.

“También está el problema de que los temas de actualidad no se tocan en la escuela”. Oriana mete el dedo en la llaga.

“El futuro se está construyendo y hay como una búsqueda personal para tratar que esa polarización sea menor” , responde Julio al final de la fila de computadoras.

“Sí y se ha perdido el fin”, le sale al paso Oriana, al recordar la polémica que se generó cuando el escritor Mario Vargas Llosa llegaba al país en su más reciente visita.

“Y entonces hicieron todo un show la periodista de VTV con la de Globovisión, olvidando lo que realmente era importante ”, concluye Oriana.

Cuando se trata de polarización, la discusión se aviva en la UBV. Álvaro se hace una suerte de juramento socrático: “Estoy luchando por un nuevo concepto de periodismo”, dice. Su promesa pasa por reconocer que hay cosas que mejorar en los medios del Estado. Pone sus puntos sobre las íes y enfatiza que en Globovisión hay desinformación. La discusión alcanza un clímax cuando salta la pregunta: ¿Y cómo se plantea la polarización en VTV, en donde no se mencionan los muertos de cada fin de semana?

“Hay Aló Presidente, que es un programa que educa. ¿Por qué en los medios privados no explican las razones sociales de esas muertes? ”, responde.

Al final de la jornada en las aulas, los estudiantes de Periodismo retoman sus pasantías. Esas prácticas pre-profesionales, y también su propia experiencia como espectadores, son las que les permiten informar, a coro: “Sabemos bien lo que nos espera”.

Histórica polarización

El 27 de junio de 1818 circuló por primera vez el Correo del Orinoco, un periódico creado por Simón Bolívar para hacerle frente a la Gaceta Oficial (medio utilizado por los realistas) que contaba con información fundamentalmente militar y relacionada con las acciones de los patriotas. También podía leerse allí información extraída de periódicos extranjeros.

Publicada en http://www.eltiempo.com.ve/noticias/default.asp?id=194228 el 25 de junio de 2009

Agradeciendo la colaboración valiosísima de Antonella Fonseca

Publicado en Periodismo

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